Duelo por la pérdida de un embarazo
Un embarazo que se interrumpió no es "algo que pasa": es una pérdida real, con un futuro que ya habías empezado a imaginar. Tu duelo es legítimo, sin importar cuántas semanas fueron.
¿Te suena esto?
Si te reconociste en alguna, esto es para ti. Tu pérdida cuenta, y merece un lugar.
Qué es
La pérdida de un embarazo es un duelo real y de los menos reconocidos: no hay funeral, muchas veces no hay a quién contarle, y el mundo asume que "todavía no era nada". Pero para ti sí era: era un nombre pensado, un cuarto imaginado, una vida que ya empezabas a querer.
El duelo no se arregla: se acompaña. Mi trabajo es darte un espacio seguro para nombrar a quien esperabas, hacerle lugar a la culpa y al enojo, y darle un ritual de despedida a esa pérdida — a tu propio ritmo, sin diagnósticos ni prisa.
Cómo te acompaño
Me cuentas lo que estás viviendo, como puedas. Sin formularios fríos, sin diagnósticos. Respondo en un máximo de 48 horas.
Nos vemos en línea, con ritmo semanal al inicio. Un espacio sin prisa para nombrar y despedir lo que perdiste.
En promedio 12–15 sesiones, pero el proceso es tuyo. Avanzamos a tu paso y tú decides cuándo cierras.
Nadie me dejaba llamarlo duelo. Aquí, por primera vez, pude ponerle nombre y flores a lo que perdí.— M., Ciudad de México
Preguntas frecuentes
Sí, sin importar las semanas. El duelo no se mide por el tiempo de gestación, sino por el vínculo y los planes que ya habías construido con ese embarazo. Perdiste a quien esperabas, y eso se llora.
Ese es uno de los duelos más solitarios: perder algo que casi nadie supo que existía. En el acompañamiento creamos un espacio donde tu pérdida sí tiene testigo, se puede nombrar y se le puede dar un ritual, aunque el mundo no se haya enterado.
Es muy común y muy pesado. La culpa aparece buscando una explicación al dolor. Parte del acompañamiento es hacerle lugar a esa culpa para poder soltarla, sin juicios y sin que cargues sola una responsabilidad que no te corresponde.
Sí, el acompañamiento individual es 100% en línea, desde cualquier ciudad o país. En promedio entre 12 y 15 sesiones, a tu ritmo.
No. Soy tanatóloga, pedagoga y florista, con más de 20 años acompañando procesos de pérdida. Trabajo desde el acompañamiento y el ritual simbólico, no desde el diagnóstico clínico.
Sin prisa, sin presión. No necesitas las palabras correctas; escríbeme como puedas y yo leo despacio.